jueves, 20 de abril de 2017

TransCreat Language Solutions S.L.

Hoy seré breve porque solo escribo para dar una pequeña noticia, aunque sé que os tengo algo abandonados. Hemos tenido mucho trabajo y casi no hemos tenido tiempo ni de respirar, pero prometo ponerme las pilas y escribir algo interesante dentro de poco sobre el mundo traductoril.

A lo que iba: ¡desde el martes, que firmamos las escrituras, somos una sociedad limitada! Algunos os preguntaréis que qué éramos hasta ahora y qué significa eso. Hasta ahora éramos tres autónomos que trabajábamos en equipo, pero ahora ya somos una empresa propiamente dicha. Realmente, a efectos traductoriles, seguimos igual: traduciendo mucho, durmiendo poco, lidiando con los clientes y luchando por unas tarifas dignas, pero, para nosotros, esto es un gran paso porque significa que estamos creciendo y que nos va bien. Apenas hace un año celebrábamos que Quique se había unido al equipo y un año después, también en el mes de abril, hemos brindado porque el equipo ha funcionado de maravilla y tenemos un nuevo reto por delante.

Yo, personalmente, estoy muy contenta porque sigo yendo cada día la mar de feliz al trabajo, me paso la jornada laboral junto a personas que considero muy inteligentes y competentes, y me sigue encantado lo que hago. Supe desde bien pequeña que quería ser traductora por el hecho de poder combinar dos pasiones como eran los idiomas y la escritura, pero lo que no sabía es que no solo iba a cumplir mi sueño, sino que además lo iba a hacer junto a dos buenos amigos a los que conocería en las dos ciudades que han marcado mi trayectoria profesional y que cada día me iba a gustar más mi trabajo.


Espero de corazón que esto dure mucho tiempo y que Sara también siga formando parte de nuestra pequeña gran aventura.


viernes, 17 de febrero de 2017

Nuestra nueva compañera

Hoy escribo para contaros que desde principios de enero en TransCreat somos uno más. Sara Castro se ha unido al equipo para realizar, en un principio, sus prácticas de la universidad con nosotros.

Sara tiene 21 años, es asturiana y está en el último curso del grado de Traducción e Interpretación de la Universidad Autónoma de Madrid, donde yo también estudié, y es un placer para nosotros que haya elegido hacer estas prácticas en TransCreat. Estamos muy contentos de tenerla en el equipo.

Para que la conozcáis un poquito más, Sara nos ha contado que para ella lo más bonito de este mundo es ser el puente que une culturas separadas por las barreras lingüísticas y eso es lo que le sirvió de motivación para decantarse por la traducción.

A Sara le llama muchísimo la atención la traducción audiovisual, puesto que se trabaja con productos que consumimos habitualmente. Por eso, cuando termine el grado, pretende especializarse en este ámbito tan creativo.

Además, la música está muy presente en su vida. Desde bien pequeñita, ha estado en el conservatorio y, a día de hoy,  no puede salir de casa sin unos auriculares. También le apasiona viajar a cualquier país, ciudad o pueblo desconocido, pero reconoce que le encanta volver a casa con los suyos.

Sara es una gran incorporación y nos encanta que quiera seguir aprendiendo sobre la traducción audiovisual, ya que, como ya sabéis, es una de nuestras especialidades y esa pasión me recuerda a mí a su edad. J


¡Bienvenida, Sara!


lunes, 2 de enero de 2017

Los propósitos de TransCreat para el 2017

¡Feliz año nuevo a todos!

Esperamos que hayáis comido muchos turrones, brindado con buenos vinos o cavas y que no os hayáis atragantado con las uvas.

Nosotros poco a poco volvemos a la rutina, aunque aún nos queda la fiesta más esperada de la Navidad: los Reyes Magos (yo sigo siendo muy tradicional) y hasta que no abramos los regalos, seguiremos de celebración.

No obstante, hoy me he sentado frente al ordenador y me he puesto a pensar en el 2016 y en lo que ha significado para TransCreat y en el recién estrenado 2017 y lo que se traerá entre manos.

El 2016 ha sido un buen año para nuestro equipo con una nueva incorporación, Enrique, un cambio de oficina a un despacho privado en la Plaza de Santo Domingo, al lado de Callao, nuevos clientes y la consolidación de los antiguos. Hemos sudado la gota gorda, pero hemos cerrado el año contentos y satisfechos.

Ahora comienza el 2017 y, con él, el primer cambio: nos mudamos de nuevo dentro del mismo centro de negocios a un despacho más grande porque tenemos una nueva incorporación al equipo a la que os presentaremos cuando esté aquí en la oficina con nosotros. Es decir, nuestra principal novedad es que crecemos y como crecemos tenemos que fijar una serie de objetivos y propósitos para este nuevo año para que todo siga yendo viento en popa:
  1. Amar nuestro trabajo: no hemos dejado de cumplirlo, pero conviene recordarlo. Para ser feliz laboralmente, tienes que disfrutar cada día de lo que haces y amarlo. Nosotros seguimos divirtiéndonos al traducir y al enseñar la lengua española. Cuando te gusta lo que haces, lo reflejas en tu trabajo. Creemos que es una de las claves para que tu trabajo tenga la calidad que esperan tus clientes.
  2. Respetar a nuestros clientes y hacernos respetar: nuestra trayectoria nos enseña que es mejor decir que no a tiempo a prometer el oro y el moro a tus clientes y luego ofrecerles migajas. Es importante saber lo que vale tu trabajo y transmitirles ese valor a tus clientes. Si tú te valoras, ellos también te valorarán. No es tan fácil encontrar a buenos profesionales. Por ello, no os creáis que todo el mundo es prescindible y que la gente se vende al mejor postor. Al final, los buenos clientes priorizan la calidad y el buen trato y, si se lo ofreces, los fidelizarás.
  3. Cuidarnos entre nosotros: los traductores debemos apoyarnos entre nosotros. En nuestro caso, esto comienza dentro de nuestro propio equipo. Nos encanta sentir que somos una pequeña familia. El mundo traductoril es a menudo un mundo muy solitario. Por ello, es imprescindible entablar relación con otros traductores. Juntos somos siempre más fuertes.
  4. No parar de aprender: en mi caso, estoy «a tope» (como diría mi compañero Enrique) con el neerlandés. Creo que es un idioma muy agradecido si sabes alemán y muy poco explorado. Es importante que sigamos aprendiendo y no necesariamente me refiero a incorporar nuevos idiomas, a veces bastaría con que estuviésemos todos al día con los cambios que se producen en nuestro propio idioma. Un traductor tiene que estar, ante todo, bien informado.
  5. Priorizar los proyectos que nos hacen felices, aunque no sean tan lucrativos: al principio, aceptas muchas cosas que no te gustan por miedo a no recibir otras. Ha llegado un momento en que si valoras la rentabilidad de esos proyectos, a menudo te das cuenta de que los quebraderos de cabeza no se pagan con dinero y acaban incluso saliendo caros. Para cumplir el propósito número 1, este otro es fundamental.
  6. Colaborar con más traductores: porque hay traductores buenísimos por el mundo y nos encanta encontrarnos con ellos y que juntos podamos abarcar proyectos interesantes.
  7. Seguir fidelizando a nuestros clientes, establecer nuevos contactos y optimizar nuestros procesos como empresa: para que TransCreat poco a poco se convierta en la gran empresa con la que los tres soñamos.


Estos son los siete propósitos que intentaremos cumplir este año, ¡deseadnos suerte! ¿Cuáles son los vuestros?